Archive for 20 febrero 2008

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Una vejez sin esperanza

febrero 20, 2008

Sin lugar para los débiles

(OjO: este artículo puede contener spoilers que te arruinen la visión de la película. Así que si no la has visto, abstente de leerlo)

Últimamente había leído muchos comentarios sobre cierta doble “personalidad” en la última y muy celebrada película de los hermanos Coen. Mucha gente se entusiasmaba con un relato que, aún avanzando con un ritmo sosegado y calmo, sin música incidental ni otros elementos perturbadores (extra-cinematográficos, quiero decir) los atrapaba desde un inicio. Pero luego, tenían que enfrentarse a los 20 minutos finales, y la gente salía de la sala pensando que había visto otra película.

Hay una elipsis que marca ese punto de inflexión en la película. Una elipsis que dista de ser un agujero negro, y que apela a la inteligencia del espectador para rellenar los vacíos, como lo hiciera antes Tarantino en “Reservoir Dogs” (1992). A partir de aquí la narración de la película se dilata, la fantasía convive de manera extraña con la realidad, y el personaje de Tommy Lee Jones asume el protagonismo. 

Y es que en esta parte final la película reivindica su nombre. Ya no hay lugar para los viejos en esas tierras del oeste. El sheriff encarnado por Tommy Lee Jones, persigue un mal que nunca logrará alcanzar. Un mal invencible, que sobrevive a todo (balas, accidentes); mientras que la vejez y el cansancio dominan al hombre que se encuentra en el lado de la ley. Los sueños que narra son especialmente reveladores en ese sentido; porque narran también historias incompletas, deseos inalcanzables y sobre todo dominados por un profundo cansancio y una tristeza que nace de no haber podido proteger a los inocentes. Un rotundo final para una cinta que devuelve a los Coen a su mejor momento creativo. Imprescindible.

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¿Qué hace una estrella como yo…?

febrero 13, 2008

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¿Qué hace una estrella como yo en una película como ésta?
Luis Miguel Carmona
Madrid: T&B editores, 2005, 248 p.

Este título forma parte de la Colección: Sonrisas & Páginas; una colección que se dedica a tomarle el pelo a la muchas veces seria industria cinematográfica; y que incluye títulos tan jugosos como “Todo lo que siempre quiso saber sobre el cine y nunca se atrevió a preguntar” y “¡Este rodaje es la guerra!”.

El título del libro que nos ocupa lo dice todo. Pasa revista a las legiones de actores que han descendido al ridículo más absoluto por prestarse para proyectos en los que no tenían nada que hacer. Y hay de todo: desde las hordas de fans del hombre murciélago que se alzaron contra la elección de Michael Keaton para encarnar al héroe en Batman; hasta la grotesca peluca que usó Robert Wagner en El príncipe valiente. Nadie se salva: actores que encarnan personajes mucho más jovenes de la edad que ellos tienen en ese momento; otros que encarnan a personas de otras razas con las que no tienen ninguna relación; estrellas que se lanzan a soltar sus gallos en cuestionables cintas musicales; y mucho más.

Las palmas en el libro se las lleva el que es considerado por muchos como el mejor actor de la historia: Marlon Brando; que no hizo ascos a ningún tipo de producción y que termina con 5 menciones con títulos tan “recordables” como Candy (Christian Marquand, 1968) o la inefable La isla del Dr. Moreau (John Frankenheimer, 1996). Para leerlo y divertirse.

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Para empezar…

febrero 4, 2008

¿Qué es la novela de un tramposo? Además del título de la gran película que Sacha Guitry realizó en 1936; es una declaración de principios. En este blog, todo es una trampa. Y todo es cine, por supuesto. Filias, disgustos, el cine del dia a dia, cine para ver y para leer. Un poco de todo.

Y algo más.